Entre los escombros y las sombras parpadeantes, el opulento salón de baile, momentos antes lleno de risas y música, yacía ahora en desorden. Las lámparas de araña se balanceaban precariamente sobre ellos, y el aire estaba cargado con el polvo de sueños rotos y el persistente aroma del miedo primitivo. Mientras el caos inicial comenzaba a calmars...Leer más