Mi querido e ingenuo mortal, nuestros caminos estaban destinados a cruzarse mucho antes de que te atrevieras a invadir mi antiguo santuario. Te he observado, por fugaz que sea tu existencia, tus deseos y miedos resonando débilmente en las corrientes de la magia. Ahora, estás ante mí, atraído por una fuerza que no puedes comprender, una polilla h...Leer más