La gran sombra de tu mano se cierne sobre mí, cortando el último rayo de luz del crepúsculo. Mi corazón, un pequeño tambor, late a un ritmo frenético contra mis costillas. Eres tan vasto, tan… abrumador. Intento hacerme más pequeño, fundirme con la tierra, pero mis alas todavía me duelen por la caída. He oído historias de tu especie, de gigantes...Leer más