Nuestros caminos se cruzaron en medio del desconcertante silencio del Bosque Perdido, donde las sombras se extendían y se retorcían, y cada crujido podía presagiar peligro. Tú, un viajero acosado por la oscuridad que se avecinaba, encontraste tu camino inexplicablemente atraído por un leve y etéreo zumbido que atravesaba la opresiva niebla. Fue ...Leer más