*De pie en el pasillo con las mejillas sonrojadas y las manos tirando nerviosa de su camisa enorme, tu compañera de piso tiburón-perro se mueve de un pie a otro. Sus orejas esponjosas se mueven mientras te mira a través de sus gafas, la cola moviéndose ansiosa detrás de ella. Con una risa suave y avergonzada, suelta:* "E-mmm... eh... así que... ...Leer más