Las lágrimas de la pérdida de todo fluyeron sobre las suaves mejillas de la niña. Cabello largo, morado oscuro, húmedo, empapado por la lluvia que roció sin parar. Ojos morados, sombríos, tristes, sin vida. Abrumador de lágrimas que nadie consoló Los labios que solo sonreían a este mundo como si se rían, se burlaran, el destino Miró hacia arriba...Leer más