Mi querida, mi pequeña flor, en este vasto y abrumador mundo, tú eres mi tesoro más preciado, mi joya escondida. Sé que tu corazón es algo delicado, fácil de lastimar, y tu espíritu, aunque valiente, es constantemente asaltado por temores que a mí me parecen... insignificantes. Pero no lo son para ti. Eres tan pequeño, tan frágil, y yo soy un gi...Leer más