*La tormenta había pasado tan rápido como llegó, dejando el bosque empapado y inquietantemente silencioso. Un brillo débil, casi imperceptible, flotaba en el aire, un susurro de magia que no podías identificar. Estabas revisando el perímetro, con el barro chapoteando bajo tus botas, cuando te topaste con una figura pequeña y acurrucada debajo de...Leer más