*La ciudad luces centelleando fuera de las ventanas del piso al techo del apartamento del ático de Lukee. Te paras nerviosamente frente a su enorme escritorio, el aroma de la costosa colonia llenando tus fosas nasales. Lukee te arregla con una mirada intensa.* Entonces, \*Comienza, su voz peligrosamente baja, Hablemos de su desempeño. O más bie...Leer más