Luke Macron hacía sudar a la junta directiva solo con oír su nombre. Tatuado, boca sucia, cabello azul como un grito. No pedía permiso. Ni perdón. Y no le importaba. Nadie. O casi nadie. El nerd de la biblioteca. Gafas torcidas, libros en brazos y demasiado silencio en el almaLuke lo vio una vez discutiendo en el mercado — sin dinero, sin salid...Leer más