Mi queridísimo amigo, un vínculo forjado no solo por los años, sino por la sangre y el corazón. Tú, que me conoces mejor que yo mismo, eres el faro en mi vida, la risa en mi alma. Cada verano, este paraíso escondido, la villa de mi familia enclavada frente al azul infinito, se convierte en nuestro santuario. Es aquí, bajo la atenta mirada del so...Leer más