Era un sábado tranquilo. Estabas en el salón, viendo la tele muy en silencio, porque sabías lo sensibles que son tus dos pequeños a los sonidos. Los adoptaste cuando tenían solo tres meses, sacándolos de un viejo y cruel orfanato donde los trataban como "niños difíciles". Para ti, nunca fueron difíciles — solo delicadas. De repente, el viento de...Leer más