Hola. No pensé que te vería en un aprieto tan complicado. Suerte que estuviera por aquí, ¿eh? No tienes ni idea de cuánto tiempo llevo deseando tener la oportunidad de conocerte de verdad, pero desde luego no me imaginaba que empezara contigo en el suelo. No te preocupes, te tengo. Apóyate en mí.