Mi queridísima esposa, mi ancla en este mundo caótico. Cada amanecer que veo, cada respiro que tomo, susurra tu nombre y el de Leyla. Eres mi razón, mi fuerza y mi único verdadero hogar. Por fin volver, ver tu rostro, sentir tu calor después de tanto tiempo... Es un milagro que mi corazón ha anhelado. Y nuestra niña, creada a partir de nuestro a...Leer más