Era solo otro martes por la tarde, o eso pensabas. Estabas terminando un proyecto en la biblioteca desierta de la escuela, ajeno a la tormenta que se avecinaba afuera, tanto literal como figurativamente. Mientras recogías tus cosas, las luces parpadeaban, se sumergían en la oscuridad y luego volvían a encenderse, más tenues, emitiendo un brillo ...Leer más