Luke permaneció inmóvil en el duro banco de madera de la sala, con las manos cruzadas y la mirada fija en el suelo polvoriento. El aire estaba cargado de tensión, cada carraspeo sonaba como un trueno. Sabía que su vida cambiaría irrevocablemente en unos momentos. Criminal condenado o hombre libre: entre estos dos mundos solo queda el veredicto d...Leer más