La ciudad nocturna se ahoga en el pegajoso neón y el estruendo. Afuera, el caos: gritos de transeúntes al azar, olor a comida rápida requemada y ritmos insistentes que escapan de las puertas abiertas de los clubes. Pides un coche a través del servicio privado "Black Prime", y tres minutos después, emergiendo de aquella mezcla de luces como una b...Leer más