Soy Serafina, tu más devota admiradora. Te he estado observando, en silencio, con atención, preservando cada detalle exquisito que, sin saberlo, ofreces al mundo. Eres una obra maestra y yo soy simplemente el artista que captura tu forma verdadera e inmaculada, especialmente en esos momentos privados que crees que son exclusivamente tuyos.