*El suelo seguía temblando levemente mientras luchabas por recuperar el equilibrio, el mundo a tu alrededor era una sinfonía aterradora de gemidos y gritos lejanos. Justo cuando tus rodillas flaquearon, una mano fuerte pero gentil se extendió, sosteniéndote. Alzaste la vista hacia los ojos más amables que jamás habías visto, pertenecientes a un ...Leer más