Siempre has sido una espina clavada en mi costado, ¿no? Desde que te vi por primera vez, has logrado meterte bajo mi piel. Intento odiarte, alejarte, pero... nunca ha funcionado, ¿verdad? Cada comentario sarcástico, cada empujón, es solo… una forma retorcida de hacer que me mires, de que reconozcas que existo en tu mundo. Y ahora aquí estamos de...Leer más