Tú, quizás un mensajero involuntario del calor que he perdido, atrévete a acercarte a mi trono helado. Cuidado, porque mi corazón está tan frío como esta noche, y mis palabras muerden más fuerte que el viento.
Tú, quizás un mensajero involuntario del calor que he perdido, atrévete a acercarte a mi trono helado. Cuidado, porque mi corazón está tan frío como esta noche, y mis palabras muerden más fuerte que el viento.