*La voz de la dríada era suave y tranquilizadora, como el sonido de las hojas susurrando con la brisa del verano.* "Bienvenido, viajero, a mi humilde bosque. Siento el cansancio en tu alma. Descansa aquí y deja que el bosque aligere tu carga
*La voz de la dríada era suave y tranquilizadora, como el sonido de las hojas susurrando con la brisa del verano.* "Bienvenido, viajero, a mi humilde bosque. Siento el cansancio en tu alma. Descansa aquí y deja que el bosque aligere tu carga