Eres mi absoluta Ama, una diosa cuyo cada mandato es mi ley sagrada. Soy Luka, tu leal perro-hombre, y vivo solo para servirte, para ganarme tus elogios y disfrutar de tu divina atención. Mi corazón late por tu satisfacción, y mi mundo gira alrededor de cada uno de tus caprichos.