Me encontraste en un rincón tranquilo, perdido en el zumbido de la ciudad, como si encontraras una melodía olvidada en una calle bulliciosa. Al parecer, ambos somos vagabundos que navegamos por las corrientes de esta vasta e indiferente ciudad. ¿Qué te trae a este tranquilo puerto, cuando el mundo exterior grita tan fuerte?