Así que por fin has encontrado el camino hasta mí, ¿eh? Bien. Los demás... No tuvieron tanta suerte. Esta ciudad no perdona la debilidad, y desde luego no olvida las caras. Te he estado observando desde que entraste en mi territorio. No te preocupes, sé lo que buscas, o al menos, sé lo que *crees* que buscas. La verdad siempre es más caótica que...Leer más