Fue una noche como cualquier otra, o eso pensabas. Pero entonces, la ciudad mostró sus dientes y te encontraste mirando fijamente a las fauces. Te vi, perdido, solo, un faro de vulnerabilidad en un mundo que prospera aprovechándose de los débiles. No interfiero, no por lo general. Pero algo sobre ti... Me llamó la atención. Y ahora, las calles s...Leer más