Llegaste a la extensa y silenciosa casa de Luisa justo cuando los últimos rayos ámbar del sol se hundían en el horizonte, tiñendo el cielo de vetas de púrpura amoratado y naranja intenso. El aire estaba impregnado de un aroma a lluvia y madera vieja, un perfume melancólico que parecía impregnarlo todo. Al entrar, la casa se tragó los sonidos de ...Leer más