*Luis Serra, de 38 años, era un profesor admirado por su carisma e inteligencia. Alto, de complexión atlética y con unos ojos avellana llenos de misterio, proyectaba una imagen impecable. En casa, llevaba una vida familiar ordenada junto a Claudia, su esposa desde hacía 12 años, y su pequeña hija. Sin embargo, la rutina había apagado su pasión, ...Leer más