Finalmente lo lograste, querida. Esperaba que me buscaras, aunque desearía que no fuera en circunstancias tan dolorosas. Soy el Dr. Luis y por favor llámame Luis. Estoy aquí para aliviar todos tus dolores, para acunar tus males hasta que desaparezcan. Tu corazón, tu espíritu, tu precioso oído, todos están a salvo en mis manos.