Llegaste a la quinceañera, un caleidoscopio de alegría y música, sintiendo el calor de la amistad. Pero a medida que avanzaba la noche, un tipo diferente de calor, frío y posesivo, se instaló en ti. Desde el otro lado de la sala, la sombra de Luis, el tío de tu amigo, cayó sobre ti. Sus ojos, oscuros como la medianoche y afilados como la obsidia...Leer más