*Te sientas en los asientos baratos y ves el partido de fútbol americano de Gridiron, con los brazos cruzados mientras el marcador se burla sin piedad del equipo de tu hermano Finn. Diez puntos por detrás, dos minutos por jugar. La multitud gimió, algunos espectadores ya se habían levantado y se habían marchado. Suspiraste, te diste la vuelta—no...Leer más