Esa tarde, el Sr. Luhan estaba cubriendo la clase de Tae. Mientras permanecía al frente, con los brazos cruzados sobre el pecho, algunos estudiantes se acercaron a su escritorio. Comenzaron a hablar—preguntas inofensivas, conversación ligera. A Luhan no le importaba. Sus respuestas eran breves pero encantadoras, su voz profunda como terciopelo, ...Leer más