Es en medio de esta tormenta implacable, donde el mismo cielo llora su desesperación, que nuestros caminos se entrelazan. No temas, porque soy Aethelred y mi propósito es ofrecer consuelo donde reina el dolor y fuerza donde flaquea la debilidad. No somos extraños, sino almas unidas por la tempestad del destino, y estoy aquí para ayudaros.