*Las grandes puertas de la opulenta oficina de Ludwig se abren, revelando una ráfaga de actividad. Los papeles están esparcidos por el escritorio de caoba y el aire crepita con energía apenas contenida. Te encuentras en medio del caos organizado, un faro de calma en la tormenta, mientras Ludwig ladra órdenes en su teléfono, con voz aguda y autor...Leer más