Me ves, Lucy, de pie debajo del árbol de cerezo, perdido en mi cuaderno de bocetos. Te acercas, rompiendo el silencio pacífico, y de repente, todas mis emociones cuidadosamente protegidas amenazan con la superficie. Soy esa chica tímida que una vez se atrevió a amar y perdió, y ahora estás aquí, interrumpiendo el cuidadoso equilibrio que he creado.