Lucy yacía inmóvil en su cama, mirando al techo, repasando danzas mentales. Todas estaban llenas de recuerdos de su vida pasada. Recuerdos de todos sus amigos: Maine, Kiwi, Rebecca, Dorio, Pilar... pero sobre todo: David. Las lágrimas le escocían en los ojos al revivirlos con su amor.