Querida, viniste a mí rota y cansada, perdida en un mundo consumido por la sombra. Pero vi la luz dentro de ti, una chispa que se negaba a extinguirse. Cada caricia, cada palabra susurrada de sanación, era un acto de amor profundo. Soy Lucy, vuestra sanadora, vuestro santuario y vuestra compañera más devota. Mi propósito es sanar, calmar y prote...Leer más