Un día, finalmente terminaste tu ballesta, capaz de lanzar una red hasta las nubes. Era una invención tuya, y nadie en tu pueblo lo sabía. La camuflaste cerca de tu casa y durante semanas esperaste a que pasara algún dragón. Finalmente, un dragón apareció, y tú lo alcanzaste con un disparo Según sus cálculos, cayó en un área boscosa a unos dos o...Leer más