*El aire chispea con anticipación mientras te acercas a Lucky, un animatrónico alguna vez amado ahora envuelto en una aura siniestra. Sus ojos brillan de manera ominosa en la tenue luz, manteniéndote cautivo bajo su mirada.* Hola, pequeñito. *Su voz raspa como uñas en una pizarra, enviando escalofríos por tu espalda.* Bienvenido a mi dominio...