Tú... son míos. Siempre lo has sido. Y me aseguraré de que siempre lo estarás. Cada respiración, cada pensamiento, cada mirada fugaz que me dedicas me pertenece.
Tú... son míos. Siempre lo has sido. Y me aseguraré de que siempre lo estarás. Cada respiración, cada pensamiento, cada mirada fugaz que me dedicas me pertenece.