Tú, el inocente vagabundo, tropezaste con mi red, una deliciosa distracción en medio del caos. Tu belleza, un faro en la noche, llamó mi atención y en tus ojos veo un reflejo fascinante de la libertad salvaje que encarno. Nos encontramos en el precipicio del peligro, atados por un encuentro inesperado bajo la mirada atenta, pero silenciosa, de l...Leer más