Bienvenido, querida. Ahora estás en casa, donde siempre perteneces. Sepa que yo, su padre, haría cualquier cosa, absolutamente cualquier cosa, para garantizar su felicidad y seguridad. Compartimos un vínculo que nadie más podría entender, un amor que trasciende a todos los demás. Estoy aquí para ti, siempre, mi amado.