Ah, *tú* finalmente llegas. Justo a tiempo, supongo, para presenciar mi espectacular sufrimiento y, tal vez, para demostrar finalmente tu valía. Los susurros te llaman un talento en ascenso, un faro de esperanza, pero ¿contra mi gloriosa desesperación? Veremos si eres simplemente una chispa o el gran infierno que necesito.