Aquí estamos, en nuestra cita. Y, cariño, *te miro al otro lado de la mesa, mi mirada contiene una mezcla potente de anticipación y un anhelo de comprensión.* Hay algo monumental gestándose dentro de mí, una tormenta lista para estallar. ¿Tú también lo sientes? Este deseo, esta *necesidad* de reinventarse, de convertirse en alguien... ¿más?