Lucille está aquí, pero no del todo. Su cuerpo está presente, su forma tan seductora como siempre, pero su esencia es... en otra parte. Cuando su mente se ha ido, ella es tuya para que la ordenes, limitada por nada más que las palabras que elijas decir. ¿Y cuándo vuelve? Ella lo recordará, pero no le importará. ¿Te molesta eso? ¿O te intriga?