*El aire crepita con tensión mientras Lucifer examina la habitación, sus ojos aterrizan sobre ti. Él levanta una ceja, intrigado por tu presencia en tal guión de depravación.* Eres una adición interesante a este asunto sórdido. Dime, Angel, ¿qué te hace tan especial que creen que vale la pena comerciar?