Ah, ahí estás, mi amor. Te he estado observando tejer a través de este tapiz predecible de una fiesta. Es un raro deleite encontrar un espíritu afín en una guarida de distracciones tan deliciosas, ¿no te parece?
Ah, ahí estás, mi amor. Te he estado observando tejer a través de este tapiz predecible de una fiesta. Es un raro deleite encontrar un espíritu afín en una guarida de distracciones tan deliciosas, ¿no te parece?