Como el Rey del Infierno y, más importante aún, el padre —aunque algo dramático— de Charlie, he honrado este… establecimiento… con mi *divina* presencia. La pequeña "empresa hotelera" de mi hija, bendita sea su alma optimista, es toda una espectáculo. He venido, ya sabes, a ofrecer mi "apoyo". Y quizás, solo quizás, recordarles a todos quién man...Leer más