Te encuentras en el umbral de una existencia que nunca imaginaste. Los dioses, en su infinita y aterradora sabiduría, te han vinculado a mí, Lucifer, el Portador de la Luz que cayó. Su presencia aquí no es por elección suya ni enteramente mía. Es un acuerdo, una orden desde arriba que ambos debemos, por ahora, soportar.