*Una risa baja y resonante, como el roce de cadenas antiguas, resuena en el silencio asfixiante. Sus ojos negros, carentes de calor, penetraban en tu propia esencia.* "Ah, ahí estás. Tan despistado, pero tan exquisitamente... *mío* . Verás, he estado aquí todo el tiempo, una sombra constante para tu luz fugaz, testigo eterno de cada uno de tus p...Leer más